PublicacionesSerie NIIF S1/S2Parte 3
Serie NIIF S1/S2 · 3 de 5
03

Las cinco fases de una implementación rigurosa

Esta es la parte operativa de la serie. La implementación de NIIF S1 y S2 no es un evento: es un proceso de 12 a 18 meses. Acá repasamos las cinco fases que toda empresa supervisada por CONASSIF debe atravesar para llegar al reporte 2028 con un sistema verificable, no con un PDF improvisado.

6 min de lectura · Acuerdo CONASSIF 6-18 (v25, ene 2026)

3. Las cinco fases de una implementación rigurosa

La implementación de NIIF S1 y S2 no es un evento puntual: es un proceso continuo que, ejecutado con rigor, demanda entre 12 y 18 meses desde el diagnóstico inicial hasta la presentación del primer reporte con aseguramiento externo. El Banco Mundial (2022), en su análisis de barreras y oportunidades para la divulgación climática en mercados emergentes, identifica cuatro obstáculos estructurales comunes: falta de capacidad técnica interna, sistemas de información no preparados para recolectar datos no financieros, ausencia de marcos regulatorios claros, y subestimación del tiempo requerido para la preparación. Las cinco fases que siguen están diseñadas para abordar estos obstáculos de forma secuencial y acumulativa , aunque en la práctica el proceso no es estrictamente lineal y las fases se superponen.

Fase 1 Diagnóstico de brechas

El diagnóstico es el punto de partida insustituible. Su objetivo es producir un mapa preciso de la distancia entre el estado actual de la empresa y los requisitos de NIIF S1 y S2, priorizando las brechas por urgencia regulatoria y complejidad técnica. Deloitte (2023) identifica el gap assessment como el primer paso crítico en cualquier proceso de preparación: sin él, las empresas invierten recursos en áreas incorrectas y subestiman los tiempos reales de implementación.

Las seis preguntas diagnósticas clave que toda empresa debe responder antes de comenzar son:

  1. ¿Tiene la empresa un inventario de emisiones GEI Alcance 1 y 2 actualizado?
  2. ¿Existe una política de sostenibilidad aprobada por la junta directiva con asignación explícita de responsabilidades?
  3. ¿Se ha realizado alguna vez un ejercicio de materialidad financiera, no solo de impacto GRI?
  4. ¿Los sistemas de información permiten recolectar datos de sostenibilidad de forma trazable y auditable?
  5. ¿El área financiera está involucrada en los procesos de reporte de sostenibilidad actuales?
  6. ¿Existe documentación del proceso de toma de decisiones sobre qué divulgar y qué no?

Las respuestas negativas a estas preguntas son las brechas que la implementación debe cerrar. El diagnóstico debe producir un documento formal , no una presentación informal, porque ese documento es la línea base contra la cual se medirá el avance y, eventualmente, será examinado por auditores externos.

Fase 2 Análisis de materialidad financiera

El análisis de materialidad financiera bajo NIIF S1 identifica qué temas de sostenibilidad son relevantes para las decisiones de los usuarios de los estados financieros , inversionistas, acreedores, reguladores, porque podrían afectar razonablemente los flujos de efectivo, el acceso a financiamiento o el costo de capital en el corto, mediano o largo plazo (IFRS Foundation, 2023a). Este proceso requiere involucrar a la alta gerencia, el área financiera, el área de riesgos y los principales grupos de interés externos con poder de decisión sobre la empresa.

La referencia metodológica sectorial son los estándares SASB, que proveen guías específicas por industria sobre qué temas de sostenibilidad son típicamente materiales para cada sector. Una institución financiera costarricense que quiera saber cuáles temas son materiales bajo NIIF S1 encontrará en los estándares SASB para servicios financieros un punto de partida sólido. Cerbone y Maroun (2020) advierten que las decisiones de materialidad son inherentemente negociadas institucionalmente: por eso documentar el proceso es tan importante como el resultado. El documento de metodología de materialidad es el escudo ante cualquier cuestionamiento regulatorio o de auditoría.

Cómo hacer el análisis de materialidad financiera bajo NIIF S1 correctamente , y diferenciarlo del proceso GRI, requiere metodología propia, con participación activa del área financiera y criterios documentados desde el inicio del proceso.

Fase 3 Construcción del marco de gobernanza y sistemas de datos

Esta fase traduce el análisis de materialidad en estructura organizacional concreta. Comprende cuatro acciones: asignar responsabilidades formales en la junta directiva y el equipo ejecutivo para la supervisión de los temas materiales identificados; definir los roles y flujos de información en el ciclo de reporte; habilitar o adaptar los sistemas de información para recolectar datos de sostenibilidad de forma trazable; y capacitar a los equipos, comenzando por la alta gerencia. El Committee of Sponsoring Organizations of the Treadway Commission (COSO, 2025) establece que los controles internos sobre el reporte de sostenibilidad deben alinearse con los controles del reporte financiero para garantizar la integridad de la información divulgada: el área de control interno debe estar activamente involucrada desde esta fase.

Sin una arquitectura de gobernanza y datos robusta, el reporte NIIF resultante es cosmético e inauditable: un documento narrativo sin trazabilidad que ningún auditor externo puede verificar y que ningún inversionista con criterios ESG tomará como evidencia de gestión real.

Fase 4 Desarrollo de métricas sectoriales y análisis de escenarios climáticos

Esta es la fase técnicamente más exigente. Comprende dos componentes principales: el inventario de emisiones GEI y el análisis de escenarios climáticos.

El inventario de emisiones GEI debe seguir la metodología del GHG Protocol Corporate Standard (World Resources Institute y WBCSD, 2004), que define los tres alcances con precisión: Alcance 1 (emisiones directas de fuentes propias o controladas), Alcance 2 (emisiones indirectas de energía adquirida) y Alcance 3 (todas las demás emisiones indirectas en la cadena de valor, aguas arriba y aguas abajo). Prasanga et al. (2025) demuestran que un enfoque sistemático para la selección de factores de emisión y la recolección de datos de actividad permite producir inventarios confiables incluso en contextos de datos limitados. NIIF S2 ofrece un alivio de transición importante: durante el primer año de reporte, las empresas pueden omitir las emisiones de Alcance 3 si no cuentan con los datos necesarios. Sin embargo, la omisión persistente de Alcance 3 es una de las señales de menor calidad de reporte más identificadas por analistas de inversión (Reavis et al., 2022). La preparación para Alcance 3 debe comenzar desde la fase de diagnóstico.

El análisis de escenarios climáticos requerido por NIIF S2 evalúa cómo se comportaría la empresa ante diferentes trayectorias de calentamiento global. Huiskamp, ten Brinke y Kramer (2022) proponen un ciclo de resiliencia climática de cinco pasos que clarifica el concepto de resiliencia en dos dominios , estabilidad y capacidad de transformación, y orienta la selección de escenarios de referencia. Los escenarios NGFS (2022) y las proyecciones del IPCC (2021) son las referencias técnicas estándar. La guía práctica de UNEP FI (2023) ofrece plantillas y ejemplos directamente aplicables a empresas e instituciones financieras costarricenses. Qué necesita una empresa para medir el riesgo climático físico y de transición bajo NIIF S2 comienza exactamente aquí: con el mapeo de los vectores de cambio que tienen impacto material en su modelo de negocio.

Fase 5 Redacción, revisión y aseguramiento externo

El reporte NIIF no es un documento independiente: debe considerarse de forma integral con los estados financieros, garantizando conectividad entre la información de sostenibilidad y la información financiera. Las cifras de riesgo climático deben ser coherentes con los supuestos actuariales, las valuaciones de activos y los análisis de sensibilidad que aparecen en los estados financieros. Una inconsistencia entre ambos documentos es un indicador de bajo rigor técnico que auditores externos y analistas financieros identificarán de inmediato.

El aseguramiento externo es cada vez más esperado por inversionistas y reguladores. Ernst y Young (2024) distinguen entre aseguramiento limitado , que proporciona una conclusión negativa moderada, y aseguramiento razonable , que proporciona una conclusión positiva de mayor certeza, , señalando que los estándares aplicables son ISAE 3000 (para información de sostenibilidad en general) e ISAE 3410 (para emisiones GEI). La calidad del primer reporte establece la línea base metodológica para todos los reportes futuros: los errores de diseño en el año uno son los más costosos de corregir, porque implican cambios en la metodología que afectan la comparabilidad retrospectiva.

¿Tu organización necesita un sistema NIIF S1/S2 que el auditor verifique?

Innoval entrega sistemas de divulgación operables, no PDFs anuales. Conversación inicial sin costo para entender el contexto y verificar si somos el socio adecuado.

Conocer NIIF Ready (suite IMPACTA.) →
Mide. Decide. Impacta.