La norma pide demostrar que su estrategia resiste distintos futuros climáticos, con un enfoque proporcional al tamaño y la exposición de su entidad. Aquí explicamos qué es el ejercicio, qué escenarios usar y cómo hacerlo sin sobredimensionarlo.
El análisis de escenarios climáticos es la herramienta que la NIIF S2 eligió para responder una pregunta que ningún dato histórico responde: ¿aguanta la estrategia de su organización los futuros climáticos que podrían ocurrir? No se trata de predecir el clima, sino de explorar de forma estructurada varias trayectorias posibles y entender qué le pasa al negocio en cada una. Este artículo explica el requisito, los tipos de riesgo con ejemplos centroamericanos, los escenarios de referencia citables y una forma proporcional de ejecutarlo que funciona para entidades medianas.
Un escenario es una descripción coherente de un futuro posible: cuánto sube la temperatura, qué políticas se aplican, qué tecnologías dominan, qué eventos físicos se vuelven frecuentes. El análisis consiste en poner el modelo de negocio frente a dos o más de esos futuros y documentar los efectos: costos que suben, activos que pierden valor, mercados que se abren o se cierran.
La NIIF S2 lo convierte en requisito en su párrafo 22: la entidad debe evaluar la resiliencia climática de su estrategia y de su modelo de negocio usando análisis de escenarios, con un enfoque acorde con sus circunstancias. Esa última frase es la clave de todo el requisito, y la norma la define con dos criterios: la exposición de la entidad a riesgos y oportunidades climáticas, y las habilidades, capacidades y recursos con que cuenta. La entidad debe usar la información razonable y sustentable disponible a la fecha del reporte, sin costo o esfuerzo desproporcionado. El requisito hereda la lógica del TCFD, cuyo marco de riesgos ya analizamos en riesgos climáticos con impacto financiero.
El propósito real: un inversionista o un supervisor no quiere saber si usted adivina el futuro. Quiere saber si su junta directiva ya discutió qué pasa con el negocio si el mundo se calienta más de la cuenta o si la transición se acelera, y qué decidió al respecto.
Los escenarios se pueblan con dos familias de riesgo, y en Centroamérica sobran ejemplos de ambas:
Un buen análisis cruza estas familias con el mapa concreto de la entidad: sedes, cultivos, cartera, proveedores y clientes. Los riesgos genéricos no le dicen nada al comité de riesgos; los cruces sí.
Nadie tiene que inventar escenarios propios. Hay dos fuentes públicas que dominan la práctica y que un supervisor reconoce de inmediato:
La NIIF S2 no impone una lista de escenarios. La práctica aceptada, coherente con la norma, es trabajar con al menos dos escenarios contrastantes: uno de transición exigente (limitar el calentamiento cerca de 1,5 °C o 2 °C) y uno de calentamiento alto. Con eso, el ejercicio ya revela tensiones útiles.
El error más caro es copiar la modelación de un banco global teniendo una entidad mediana. La proporcionalidad que la propia norma habilita permite una ruta mucho más sensata:
Una entidad con menor exposición puede cumplir con un análisis cualitativo bien hecho en su primer ciclo y profundizar después. A mayor exposición, la norma espera mayor sofisticación. Esta gradualidad encaja con el método por fases que describimos en la tercera parte de nuestra serie NIIF S1/S2.
Para las entidades financieras costarricenses, este ejercicio no cae en el vacío: desde octubre de 2023 el CONASSIF incorporó disposiciones sobre riesgos ambientales, sociales y de gobernanza en la normativa de administración de riesgos (Acuerdo SUGEF 2-10). Un supervisor que lea su análisis de escenarios va a buscar cuatro cosas:
Regla de oro: cuatro páginas de análisis con supuestos claros y una decisión de junta directiva valen más que cuarenta páginas de modelación que nadie puede explicar. La resiliencia se demuestra en las decisiones, no en el grosor del anexo.
En el enfoque de Materialidad Financiera de Innoval, el análisis de escenarios se construye a la medida de la exposición real de la entidad, con el expediente documental listo para la divulgación y para las preguntas del supervisor.
¿La NIIF S2 obliga a hacer análisis de escenarios climáticos?
Sí. La norma exige evaluar la resiliencia de la estrategia y del modelo de negocio usando análisis de escenarios climáticos, con un enfoque proporcional a las circunstancias de la entidad: su exposición al riesgo y las capacidades y recursos disponibles. No exige un modelo económico sofisticado en todos los casos.
¿Qué escenarios climáticos se deben usar?
La NIIF S2 no impone una lista obligatoria. La práctica aceptada es usar al menos dos escenarios contrastantes: uno de transición ordenada hacia bajas emisiones y uno de calentamiento alto. Las referencias más usadas son los escenarios del NGFS para riesgo de transición y las trayectorias del IPCC para riesgo físico.
¿Una entidad mediana necesita modelación cuantitativa?
No necesariamente en el primer ciclo. La norma permite un enfoque acorde con las circunstancias: una entidad con menor exposición puede empezar con un análisis cualitativo bien documentado y cuantificar de forma progresiva los cruces más relevantes entre escenarios y modelo de negocio. A mayor exposición, mayor sofisticación esperada.
¿Cada cuánto se repite el análisis de escenarios?
La divulgación es anual, así que el análisis se revisa cada ciclo de reporte. La reconstrucción profunda se justifica cuando cambia la estrategia, la huella geográfica, la cartera o el contexto regulatorio, o cuando las referencias externas publican versiones nuevas, como las actualizaciones de escenarios del NGFS.
Innoval construye análisis de escenarios climáticos proporcionales y documentados, conectados con su estrategia y listos para la divulgación NIIF S2. Conversemos 30 minutos.